Tecate.- Myrna Yadira fue sentenciada a 45 años de prisión por el homicidio de la activista y fundadora de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas, Angelita Almeraz León, al participar en el asesinato ingresando al salón de belleza donde la buscadora se encontraba y dando aviso a los homicidas, entre ellos su hermano, un ex policía, para que cometieran el crimen.
PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación presente en la audiencia, celebrada hoy miércoles 18 de febrero, en la cual, durante los alegatos para la individualización de la pena, la Fiscalía General del Estado (FGE) detalló que Mirna Yadira no sólo dio aviso a los homicidas de que la activista se encontraba indefensa en su estética, sino que a pesar de ser “miembro del mismo colectivo”, ella decidió participar en la comisión del delito.

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La sentenciada es hermana del ex policía municipal de Tijuana, Julio Israel Aguilar Hinojosa, a quien Angelita señaló públicamente de estar involucrado en la desaparición de su hermano, José Juan Vázquez León, cuya búsqueda la llevó a fundar el colectivo Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos Tecate.

Durante la audiencia, los agentes del Ministerio Público señalaron que Myrna Yadira tuvo “un grado de frialdad suficiente” para participar en el crimen, ya que Angelita la recibió en su salón de belleza y la atendió de manera amable, mientras la hermana del ex policía sabía que eran sus últimos minutos de vida.
La FGE solicitó la pena máxima, de 60 años, para Mirna Yadira, por su alto grado de culpabilidad en el hecho, pues “la vida de Angelita estuvo en sus manos”, pero el juez no estuvo de acuerdo con la pena solicitada y dictó una condena de 45 años en prisión.
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Apenas ayer, martes 17 de febrero, el juez dictó sentencia absolutoria a Jesús Rodolfo, quien estuvo dos años en prisión, tras ser vinculado a proceso por el homicidio.
La Fiscalía lo señaló de haberles vendido un vehículo a los homicidas, el cual usaron para cometer el crimen, pero el juez determinó que no se aportaron pruebas suficientes para sostener esta acusación.
“Angelita estaba en completa indefensión ante un sujeto armado”
El 8 de febrero de 2024, Angelita se encontraba en su salón de belleza Alea León, ubicada en la colonia Loma Alta, en el municipio de Tecate, para empezar a atender sus citas programadas.
Testimonios presentados por la Fiscalía demostraron que Angelita había tomado cursos durante meses para profesionalizarse como estilista y para colocar pestañas.
También había trabajado en diferentes lugares para juntar dinero y abrir su propio salón de belleza.
“Cumplió su sueño de tener un lugar donde ofrecer sus servicios”, indicaba uno de los testimonios recabados durante el juicio.
El día del ataque, Myrna Yadira fue captada por cámaras de videovigilancia alrededor de la 1:00 de la tarde a bordo de un vehículo Toyota Corolla negro, cuando se estacionaba frente a la estética.
Simultáneamente, sobre la misma calle, las cámaras captaron cuando arribó un vehículo Audi A4, con placas de California 312Z5, que era conducido por Julio Israel Aguilar Hinojosa, el ex policía a quien Angelita señalaba públicamente de haber desaparecido a su hermano en 2018.

De acuerdo a la evidencia, Myrna Yadira descendió del vehículo vestida con una chamarra morada, lentes oscuros, un gorro, pantalón y tenis negros e ingresó a la estética, la cual recorrió para comprar un gel antibacterial y lociones corporales.
Después de cuatro minutos de permanecer dentro del lugar, se retiró.
Testimonios y pruebas periciales exhibidos en el juicio señalan que, al momento que Mirna Yadira sube a su carro, enciende las luces delanteras, las apaga y las vuelve a encender en al menos tres ocasiones.
Era una señal para que su hermano ex policía y otro sujeto, que no ha sido identificado por la FGE, avancen en su carro y se estacionen frente al negocio, donde ella también estaba estacionada, mientras Mirna Yadira se retiraba.
Instantes después, el copiloto, un hombre vestido con una sudadera negra, pasamontañas oscuro, guantes azules, pantalón y botas tácticas, entró al salón.
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El hombre disparó entre diez y trece ocasiones directamente contra la activista, quien se encontraba sentada frente a una cama de masajes que utilizaba para colocar pestañas. Le quitó la vida de manera casi inmediata.
Los agentes del Ministerio Público señalaron que “Angelita estaba en completa indefensión del sujeto armado”, por lo que se reconoce el delito de homicidio con ventaja y que quizás con “un disparo era suficiente, dos, quizás tres, pero excesivamente esa cantidad de disparos ante una indefensa” debían tomarse en cuenta para la sentencia de Myrna Yadira.

Tras el homicidio de la activista, personas se acercaron a ella y llamaron en varias ocasiones al 9-11 y presionaron el botón de pánico que le fue asignado a Angelita por el Mecanismo de Protección.
Sin embargo, la primera patrulla de la Policía Municipal de Tecate arribó 20 minutos después y la Fiscalía encargada de dar rondines de seguridad a la activista, llegó casi una hora tarde.
Después del ataque, el ex policía y su cómplice huyeron a bordo del vehículo Audi negro hacia la calle Culiacán. Ahí el carro fue abandonado y le prendieron fuego.
Durante años, Angelita Almeraz señaló al ex policía municipal de Tijuana, Julio Israel Aguilar Hinojosa, de haber desaparecido a su hermano por el robo de dos motocicletas de su propiedad.
En la evidencia aportada por la FGE durante el juicio, está el cateo realizado en la casa de la hermana del ex policía, ubicada en la colonia Rincón Tecate, donde se localizaron credenciales, pasaportes, credenciales y una placa del policía a nombre de Julio Israel.
También, se encontró la ropa que llevaba Myrna Yadira cuando ingresó a la estética, así como municiones, cargadores, un arma, pantalón y botas tácticas, similares a las que utilizó el hombre que disparó a Angelita.

Por tal razón, el 21 de febrero de 2024, trece días después del asesinato, Myrna Yadira fue detenida por agentes estatales de la Fiscalía y vinculada a proceso por homicidio calificado con ventaja.
La pérdida de Angelita será irreparable
Durante los alegatos de la Fiscalía para justificar la petición de la pena máxima, quedó asentado el daño emocional y psicológico que la muerte de Angelita dejó en sus hijos, familiares y miembros del colectivo de búsqueda del cual era presidenta.
Además, se acreditó que la activista recibió amenazas de muerte durante meses, donde los responsables de su muerte le preguntaban constantemente a dónde quería que fueran por ella, si a su estética o a su casa.
“Ha sido probado que fue advertida de amenazas por personas relacionadas a la desaparición de su hermano, pretendían afectarla al hacer públicas… Angelita vivía con zozobra, con miedo y no dejó de levantar la voz, no dejó de encabezar este colectivo que la motivaba a buscar desaparecidos”, sostuvo el fiscal.
Los agentes del Ministerio Público describieron a Angelita, apegándose a los testimonios de decenas de personas que conocieron a la activista.
Indicaron que era “emprendedora, tenía aspiraciones, era madre, hija, por lo que ha quedado de manifiesto que la pérdida de Angelita será irreparable y trasciende a sus hijos, quien a su escasa edad no comprenden la muerte de su madre, pero que a futuro, después de vivir juntos, a raíz de que alguien mató a su madre, tuvieron que ser separados”.
Y solicitaron al juzgador que no solo emitiera su resolución apegándose a la perspectiva de género, sino que también a la perspectiva de infancias para determinar la pena justa para Myrna Yadira.
Durante la audiencia de individualización de la pena, Myrna Yadira se encontraba sentada a un costado de su defensa, quien en esta ocasión, de los tres abogados que estuvieron acompañándola en todo el proceso, sólo se presentó uno.

La mujer llevaba un traje naranja del Centro Penitenciario, tenía el cabello recogido, esposas en las manos y en los tobillos.
En momentos volteaba a ver a su defensor, sonreía y regresaba la mirada para ver al juez, sin hacer gestos.
En la sala también estuvieron presentes la asesora jurídica, quien secundó la petición de la Fiscalía, así como un perito psicólogo, personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y familiares de Angelita.
Culpabilidad mínima
Tras la petición de la Fiscalía, la defensa de Myrna Yadira contraargumentó para señalar su desacuerdo ante la pena máxima de 60 años propuesta, pues la consideró “desproporcionada”.
Enfatizó que Myrna no tenía antecedentes penales y que no se acreditó durante el juicio que sostuviera actividades delictivas, por lo que solicitaba la consideración del juzgador para establecer una pena que se conservara dentro de la mínima y la máxima.
Para la reparación del daño, la Fiscalía solicitó un monto total de 549 mil 364.20 pesos como parte de la indemnización por la muerte de Angelita y gastos funerarios.
Así como la autorización para cubrir atenciones psicológicas, cuidados curativos, pago de la pérdida de recursos económicos, de alimentación para los hijos de Angelita, pues eran cien por ciento dependientes de ella.
Ante la solicitud de reparación del daño, la defensa no tuvo oposición alguna.
Por lo que de manera breve, el juzgador retomó varios de los argumentos que la Fiscalía aportó para solicitar la pena máxima.
Consideró que se acreditaron las amenazas, que Angelita era una joven madre, era emprendedora, tenía miedo, que sus hijos quedaron sin su mamá y que había ventaja, alevosía y premeditación en su homicidio.
“Myrna, una joven, mexicana, quien tenía 28 años de edad, soltera, tenía la madurez de ponderar y contaba con la edad suficiente para discernimiento de sus actos, lo cual no hizo y se probó”, manifestó.
Sin embargo, consideró suficiente la argumentación de la defensa al considerar que no se acreditó que la mujer había delinquido anteriormente, ni que pertenecía a un grupo criminal, sólo que hubo participación en el asesinato de Angelita como la mujer que dio aviso a los homicidas.
“La acusada incurrió en un grado de culpabilidad medio, por lo que le corresponde una pena de 45 años en prisión por el homicidio calificado con ventaja de Angelita Almeraz León”, manifestó el juez.

Y resolvió que la pena empezó a correr en 2024, cuando fue vinculada a proceso, por lo que le restan 42 años más.
En cuanto al monto estimado para la reparación del daño que solicitó la Fiscalía, fue aprobada junto a la indemnización moral para los hijos de Angelita y será el próximo 25 de febrero cuando quede legalmente establecido lo anterior en la lectura de sentencia.
Hay miedo en los colectivos
Después de la muerte de Angelita, familiares y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas han manifestado el miedo que ha dejado el crimen.
Tres días antes del homicidio, una persona cercana al ex policía la había contactado para advertirle que dejara de buscar a su hermana o eligiera “¿dónde quieres que vayamos por ti? ¿A tu casa o a tu trabajo?”.
Meses antes, Angelita recibió amenazas en su red social de Facebook, donde el usuario “La Mera V***a”, expuso su fotografía y la acusó de dar información a rivales, amenazándola de muerte atribuyéndose supuestamente a las siglas del Cártel de Sinaloa.
Las amenazas fueron replicadas por testimonios de personas cercanas a la activista, las cuales fueron presentadas por la FGE durante el juicio.
Las pruebas dejaron asentado que tanto los familiares de Angelita, así como de personas buscadoras de personas, tenían miedo de que el expolicía, Julio Israel Aguilar Hinojosa y su hermana, Myrna Yadira, pudieran ir tras ellos.
Incluso, dejaron de manifiesto durante sus participaciones que hacían responsables al ex policía y a su hermana de cualquier situación de violencia que sufrieran posterior a la audiencia.













































