Tijuana.- Tras ocho años del derrumbe en la colonia Lomas del Rubí, que dejó a más de cien familias sin hogar, una jueza resolvió vincular a proceso al representante legal de la empresa comercializadora Edifícate S.A de C.V. o Grupo Melo, Raúl Melo Cabañas por daño en propiedad ajena.
“Me da mucho gusto que ahora se haya dado el primer paso grande. Vamos a esperar, y esperemos que Dios nos de vida para poder ver el momento en que se le declare culpable, porque este dolor nunca lo voy a superar”, manifestó Lidia Castillo, una de las vecinas afectadas.

PUNTO NORTE visitó hoy, sábado 28 de febrero, la colonia Lomas de la Esperanza, donde en 2021, más de 130 familias afectadas por el derrumbe recibieron una vivienda a manera de apoyo social por parte de los tres niveles de gobierno.
Ahí, la representante legal de las familias afectadas por el deslizamiento provocado por la Constructora Melo en 2018, Mariana Morales, detalló que la madrugada del jueves 26 de febrero, tras la continuación de la audiencia inicial que duró más de diez horas, una jueza resolvió a favor de las víctimas.
“Muchos vecinos estamos en representación de nuestros padres o familiares, y hoy estamos en esta etapa judicial. Estamos ahí, alzando la voz y exigiendo esa justicia que toda víctima pide para que en este caso se de una reparación del daño causado”, sostuvo.

Y aunque algunas de las personas afectadas “no alcanzaron ver llegar la justicia”, algunas de ellas sí estuvieron presentes en la audiencia donde se dictó la vinculación a proceso del dueño de Grupo Melo.
Estas familias afectadas fueron reubicadas tras el derrumbe de Lomas del Rubí, sobre el bulevar Francisco Zarco, a un costado del fraccionamiento Verona, se encuentran más de cien casas de un nivel, pintadas de color guinda con blanco.
La señora Rosa María Chávez, detalló a PUNTO NORTE el “calvario” que vivió desde que vio caer su casa, en la que ella y su esposo trabajaron durante más de 30 años como patrimonio para sus hijos.
“El 19 de enero estaba yo haciendo de desayunar, entonces escuche un estruendo, así como feo y nos asomamos con los vecinos que escucharon. Yo creía que había explotado un tanque de gas”, sostuvo.
Ese día, Rosa María había salido de su casa a las 9:00 de la mañana, y cuando regresó después del medio día se percató de que una grieta grande atravesaba la calle que todos los días caminaba para llevar a sus hijos a la escuela.

Ella y otros vecinos comenzaron a notar más grietas en las paredes, estruendos ocasionales detrás de sus viviendas, por lo que acudieron a solicitar el apoyo del gobierno municipal, quien ese entonces era encabezado por Juan Manuel Gastelum Buenrostro “El Patas”.
De acuerdo con lo narrado, durante ese tiempo, la constructora Grupo Melo se encontraba trabajando en la obra del Valle del Pedregal, un fraccionamiento que se construía cerca de la zona donde ocurrió el derrumbe.
Los vecinos señalaron que pese haber denunciado el agrietamiento de viviendas, la constructora siguió construyendo.
Fue hasta el 22 de febrero de aquel año, que tanto Protección Civil Estatal y Municipal, así como diferentes instancias de los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), atendieron sus llamados.

Durante ese momento, algunas familias ya habían sido evacuadas, mientras que otras continuaban en sus casas, pues tras el riesgo de derrumbe, no encontraban viviendas cercanas a la zona donde habían pasado gran parte de su vida.
Aquel 30 de enero, alrededor de las 6:00 de la mañana, relató la señora Rosa, se despertó por los gritos de sus vecinos, y al salir a la calle para ver qué había sucedido se percató que su casa había colapsado junto a cien más.
“Me asomé y ya se había hundido todo, donde estaba mi casa y todas las cosas. Nos quedamos como a diez metros de donde fue el hundimiento, ¡Ay no! Ya te imaginarás el susto de ya no ver nada, las vecinas llorando y gritando”, sostuvo.
Así como Rosa, la señora Lidia Castillo quien llegó a Tijuana a trabajar para darle una mejor vida a sus hijos, narró su experiencia al intentar resguardar en poco tiempo algunos muebles de su casa antes de que colapsara.
La representante legal de las familias afectadas por el deslizamiento provocado por la Constructora Melo, Mariana Morales, explicó que durante la audiencia inicial, la Fiscalía General del Estado (FGE) presentó datos de prueba que comprobaban que Grupo Melo se encontraba realizando cortes de tierra mal planeados y cortes al talud que debilitó la ladera.

Las familias afectadas recuerdan ese momento como un “trauma”, pues durante semanas vivieron en la calle al no tener un lugar a donde irse, pues había familias completas con más de cinco personas viviendo en una casa, las cuales fueron obligadas a separarse.
“Lo traemos aquí en la mente. Andábamos corriendo, sin poder hacer nada, con lo puro puesto; nos llevaban de cerros de ropa y era una tristeza andar viendo lo que te quedaba y lo que no, agarrar la ropa para los niños, zapatos, todo”, sostuvo otra de las vecinas.
A ocho años de lo ocurrido, algunas de las personas que fueron afectadas, fallecieron, debido a la tristeza y el golpe emocional que sufrieron al ver colapsar su vivienda y que nadie los ayudara.
En cuestión de meses, comenzaron a ver como sus padecimientos se agravaron, enfermedades que no pensaron que les llegaría, comenzaron a presentarse de manera abrupta, comparten familiares y vecinos.
Por ello ahora, a manera de memoria, los hijos, amigos, padres, hermanos de las personas que vivieron en Lomas del Rubí y que fallecieron, continúan con la lucha para exigir que Grupo Melo pague por el daño que ocasionó a más de 600 personas que vivían tranquilamente.

“No se va a olvidar nunca esto, porque el daño a mi familia no hay manera que se arregle. No vamos a sobresalir de ese evento, desgraciadamente duele y a estas alturas tenemos fe de que haya justicia, porque nos dañaron nuestro patrimonio y nuestra vida”, sostuvo la señora Lidia Castillo.
Tras la resolución de la jueza que vinculó a proceso a Raúl Melo Cabañas y a la perito a cargo de la construcción de Valle del Pedregal, Rocío Llarena Páez, la Fiscalía General del Estado (FGE) tendrá seis meses para realizar las diligencias necesarias que aporten mayores datos a la carpeta de investigación.
Mientras tanto, las familias evitan acudir a la zona de derrumbe, pues no solo se enfrentan al dolor que les causa el ver su casa destruida sino que además delincuentes han tenido presencia en el área y por lo tanto, temen acercarse.
“Hace un tiempo fui, pero ya hay muchos delincuentes, nos ven y nos preguntan qué estamos haciendo ahí. Es gente que llegó después de que ocurrió el derrumbe, ya nos dio miedo ir, a mí me gustaba de vez en cuando recordar, pero mejor ya no”, sostuvo un afectado.
Ahora, con años en la incertidumbre, de ver pasar a cientos de personas que les prometieron y no les cumplieron, esperan que muy pronto la justicia llegue no solo con la reparación del daño, sino que Raúl Melo, el propietario acepte su responsabilidad.
- Iliana Carapia
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