Marina y gobernadores de Morena respaldan “Plan B” de Sheinbaum

Foto: Andrea Pérez. (izq)

Tijuana.- La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda junto a los otros 23 gobernadores de Morena y sus aliados en el país, respaldaron el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras ser rechazada su propuesta de Reforma Electoral por la Cámara de Diputados.

Dicho Plan busca eliminar los excesos y privilegios en los Congresos estatales y los Cabildos de los Ayuntamientos, como explicó la presidenta de la República en su conferencia “Mañanera del Pueblo” del jueves 12 de marzo.

En el pronunciamiento firmado por “las gobernadoras y gobernadores de la Cuarta Transformación” y publicado este viernes 13 de marzo, los titulares de los Poderes Ejecutivos de 24 entidades de la República, expresaron su respaldo “firme y decidido al Plan B impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”.

Señalaron que la iniciativa responde al mandato popular de fortalecer la democracia, combatir los excesos burocráticos y garantizar que los recursos públicos se utilicen con responsabilidad, en beneficio del pueblo de México.

Secundaron que el Plan B persiga optimizar el funcionamiento de las instituciones electorales, eliminar gastos innecesarios “y reafirmar que la democracia mexicana debe servir al interés público y no a privilegios de unos cuantos”.

“Desde nuestras entidades federativas, reiteramos nuestro compromiso con los principios que dieron origen al movimiento de transformación: honestidad en el servicio público, austeridad republicana, justicia social y plena participación ciudadana”, agregaron.

Las y los gobernadores de Baja California; Baja California Sur, Campeche, Colima, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Quintana Roo, Yucatán, Zacatecas, y la jefa de gobierno de la Ciudad de México; insistieron en que la democracia se fortalece cuando las instituciones evolucionan, se transparenta el uso de los recursos y se garantiza que la voluntad popular siga siendo el eje rector de la vida pública del país.

“El país vive un momento de consolidación democrática. Durante décadas, el sistema electoral fue capturado por inercias administrativas costosas y estructuras alejadas de la ciudadanía. Hoy existe una oportunidad histórica para modernizarlo, hacerlo más eficiente, más austero y más cercano a la gente. Esto es precisamente lo que busca el Plan B”, finalizaron.