San Diego.- Habitantes de la zona fronteriza de San Ysidro, en el condado de San Diego, se manifestaron hoy martes 7 de abril para exigir que paren los derrames de aguas residuales provenientes de Tijuana, ante las afectaciones al ambiente y a la salud de las comunidades del sur del condado.
La protesta pacífica se llevó a cabo alrededor de la 1:00 de la tarde frente a la primaria Smythe Elementary School, donde cerca de 30 personas se congregaron con consignas como “Queremos aire limpio” y “No podemos respirar”.

Se trata de residentes de la zona de Coral Gate Park, la avenida Sunset y la avenida Smythe, muy cerca del Valle del Río Tijuana, del lado estadounidense, quienes resultan directamente afectados por esta problemática añeja en la región fronteriza.
“Queremos que el gobernador (Gavin Newsom) nos declare emergencia ambiental y que el alcalde (Todd Gloria) nos apoye ya”, dijo a PUNTO NORTE, Olga, una de las afectadas y organizadoras de la protesta.
Y es que ayer lunes 6 de abril, las autoridades del Condado de San Diego confirmaron niveles elevados de sulfuro de hidrógeno en el área, una sustancia conocida también como “gas de alcantarilla” y producto de la descomposición de materia orgánica en aguas residuales.
Estas aguas residuales son vertidas desde Tijuana y atraviesan la frontera hasta situarse en territorio estadounidense.
Su olor se asemeja al del huevo podrido y la exposición a éste puede provocar irritación en ojos y vías respiratorias, además de otros efectos adversos, particularmente en concentraciones superiores a 30 partes por mil millones (ppb).
De acuerdo con el Distrito de Control de la Contaminación del Aire, durante la noche del domingo 5 y la madrugada del lunes 6 de abril, se registró un promedio de 384 ppb en un periodo de cuatro horas, superando el límite de 360 ppb establecido en la Guía Federal de Exposición Aguda.
Por ello, durante la protesta, los manifestantes, en su mayoría residentes de áreas cercanas al Valle del Río Tijuana, denunciaron la persistencia de malos olores asociados a descargas de drenaje que cruzan la frontera.
“Nos estamos enfermando, no podemos continuar respirando estos olores y contaminantes en nuestros cuerpos”, expresaron.
Los inconformes calificaron la situación como una emergencia ambiental, pues señalaron que la presencia de gases dañinos y partículas contaminantes en la atmósfera, no sólo afectan la salud humana, sino también los suelos y los ecosistemas de la región.
Según informaron las autoridades, las mediciones fueron captadas en el monitor instalado en la primaria Berry Elementary School, ubicada a menos de 800 metros del cauce del río.
Precisaron que en ese punto, hay un desnivel que genera una especie de cascada, lo cual podría favorecer la formación de espuma en aguas residuales y, con ello, el incremento de emisiones del gas.
Asimismo, agregaron que en días recientes, algunas mediciones han alcanzado hasta 400 ppb, especialmente durante la noche y las primeras horas del día.
Aunque los niveles han sido variables y tras el alto nivel registrado la noche del domingo 5 de abril, descendieron a 5 ppb la mañana del lunes 6 de abril, se mantiene el monitoreo constante.
La supervisora del Distrito 1, Paloma Aguirre, también advirtió de los niveles de sulfuro de hidrógeno en los últimos días y lamentó que la contaminación se incrementa, sobre todo, en horarios matutinos.
“Nuestros niños, con cerebros y pulmones en desarrollo, están respirando aire inseguro camino a la escuela”, señaló en un video publicado en sus redes sociales.
La funcionaria indicó que el condado ha destinado 2.5 millones de dólares para atender de forma inmediata un punto crítico en el bulevar Saturno, identificado como foco importante de emisiones.
Sin embargo, la también ex alcaldesa de Imperial Beach subrayó que la solución de fondo requiere la declaración de una emergencia estatal y federal, que permita liberar mayores recursos.
Aguirre agregó que desde el año 2024, diversas agencias o dependencias gubernamentales de Estados Unidos, incluyendo autoridades ambientales, de salud pública y de calidad del agua, mantienen coordinación para atender el problema del tratamiento de aguas residuales que cruzan desde México hacia Estados Unidos.
A pesar de ello, la supervisora lamentó que los residentes continúan reportando afectaciones cotidianas.
Por ello, exhortó a la población a tomar medidas preventivas, como permanecer en interiores durante episodios de alta contaminación, utilizar purificadores de aire y limitar actividades al aire libre.
Finalmente, Olga la organizadora de la protesta, dijo que el grupo de inconformes protestará cada dos semanas en distintos sitios de San Ysidro, hasta obtener la atención y apoyo del gobernador y del alcalde de San Diego, Todd Gloria.















































