Tijuana.- Un intento de motín por parte de internos del Centro de Reinserción Social (Cereso) La Mesa, conocido como “La Peni”, movilizó a más de 100 agentes de distintas corporaciones, pero también a decenas de familiares, en su mayoría mujeres, que se aglutinaron al exterior del penal para exigir ingresar y corroborar que sus internos se encontraran con bien.
Los hechos fueron reportados alrededor de las 2:30 de la tarde, luego de que se presentó una riña entre tres internos, ubicados en el tercer nivel del Edificio 6.

Se trata del módulo donde se encuentran personas recluidas por delitos de alto impacto.
El incidente provocó la evacuación de familiares que se encontraban de visita en el interior, así como de personal administrativo de la penitenciaría.

Mientras un equipo antimotines de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) esperaba la instrucción para ingresar, así como decenas de elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal cerraban las calles alrededor.
Uno de los primeros en llegar al sitio fue el comisionado de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de la Fiscalía General del Estado (FGE), Ancel Aispuro, a pesar de que la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California no pertenece a esta institución.

Sin embargo, desde que Lorena Huerta Salas asumió la titularidad de la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California, en enero de 2026, fuentes de PUNTO NORTE han explicado que la titular de la FGE, María Elena Andrade Ramírez, quien ya había estado al frente de la Comisión, de noviembre de 2021 a agosto de 2023, ha retomado el control sobre el organismo.
Tras el fuerte operativo que se desplegó en los alrededores, decenas de familias se aglomeraron sobre la avenida Los Charros, donde se encuentra el acceso a la penitenciaría y a los juzgados penales estatales, para solicitar información de los internos.
Esto provocó que varias mujeres empezaran a gritar y llorar, exigiendo al director del Cereso La Mesa, Uriel Guerrero González, que saliera a atenderlas para que les explicará que era lo que estaba pasando dentro de “La Peni”.
Por ello, tras una hora, el director del Cereso en Tijuana, Uriel Guerrero, salió a atender a las familias y medios de comunicación.

“Fue una pelea al interior del Centro, la cual fue controlada de manera pronta por eso no ingresaron más corporaciones… No se requirió ningún tipo de negociación, se alborotaron porque no sabían lo que estaba ocurriendo”, manifestó ante la prensa.
La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California informó a través de un comunicado de prensa que tras los hechos, se activaron los protocolos de seguridad en los cuales se solicitó el apoyo de varias corporaciones de manera preventiva.

Por lo que se desplegó un fuerte operativo de elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de México, Fiscalía General del Estado y Policía Municipal de Tijuana, resguardaron varias calles alrededor de “La Peni”.
Las calles Benito Juárez, Nicolas Bravo, Allende,Melgar, Árboles, Cedros y las avenidas Madre Antonio Bremer y Los Charros fueron cerradas parcialmente por agentes de tránsito de la Policía Municipal, quienes desviaron a los automovilistas a vialidades alternas.

Varios familiares detallaron a PUNTO NORTE, que mientras se encontraban de visita al interior de la penitenciaría, empezaron a escuchar gritos de los internos y golpes en las celdas que se encontraban en los alrededores.
“Que nada más nos salieramos, estábamos en visita y empezamos a escuchar que empezaban a gritar y mover las celdas”, señaló un grupo de mujeres.

Mientras que negocios cercanos al Cereso, optaron por cerrar ante la presencia de los elementos policiacos, el cierre de vialidades y la presencia de los familiares.
Una de las mujeres que llegó al lugar detalló que acudió luego de que una compañera le comentó que habían escuchado disparos dentro del lugar y que supuestamente había una persona muerta y otra más herida.
La mujer explicó que su hijo, quien apenas ingresó hace un mes, fue internado en el Edificio número 6, con delincuentes recluidos por delitos de alto impacto, precisamente donde se había llevado a cabo el intento de motín.
La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario informó que dentro del módulo número 6, fueron sometidas 80 personas que se encuentran recluidas, pues tras la riña de los reos, los demás comenzaron a gritar y golpear las celdas.

Por su parte, el director del Cereso, Uriel Guerrero González, autorizó el ingreso de tres familiares de diferentes módulos para que recorrieran las instalaciones, con el fin de garantizar que la situación estaba controlada.
Mientras tanto, elementos de la Guardia Nacional montaron una valla humana para evitar que las más personas traspasaran el cordón amarillo que fue colocado en la calle, pues algunos familiares amenazaban con ingresar de manera violenta.

Luego de alrededor de 40 minutos, los familiares que ingresaron salieron a explicarles a las demás personas que la situación estaba controlada y que un interno había sido golpeado por un comandante, identificado como Margarito.
“Del edificio 6 del tercer nivel hubo una persona que sí fue golpeada por Margarito, al parecer está estable fue el informe que nos pasaron que fue en el tercer nivel, mi pariente es lo que me dijo, módulo 6, el comandante de Margarito, golpeó a un interno”, explicó uno de los familiares.

A pesar de los detalles, decenas de familiares empezaron a amenazar al director del Cereso, a quien incluso insultaron, para poder ingresar a ver ellos mismos a cada uno de sus parientes recluidos.
En varias ocasiones intentaron abalanzarse contra los elementos de la Guardia Nacional para intentar pasar hacia la Penitenciaría, pero no lo lograron.

Después de varios minutos de espera y de especulación entre varios de los familiares, empezaron a gritar “Que salga el director, que salga el director”, con el fin de que nuevamente fueran atendidos.
Algunas de las mujeres, quienes se encontraban desesperadas y llorando, intentaron organizar una protesta en el momento, argumentando que sus familiares les habían contado que son maltratados por el personal penitenciario.
Incluso una de ellas explicó que su ex pareja, quien se encuentra recluido en el Cereso de Tijuana y cuenta con un teléfono celular al interior, le habló para decirle lo que estaba sucediendo.
“Me habló mi ex pareja que empezó el motín, hay un herido y un muerto, al oír le dije cuidate mucho, les puedo decir todo lo que me dijo él, yo estaba hablando con él… hagan hecho lo que hagan hecho no los deben tratar como unos perros”, relató.

El director del Centro Penitenciario volvió a salir a atender a las familias y autorizó el ingreso de cinco familiares más para que recorrieran los módulos de sus familiares, con el propósito de brindarles la seguridad de que la situación había sido controlada.
Finalmente, los elementos de las diferentes corporaciones poco a poco se retiraron de la zona y dejaron a la multitud de los familiares enojados, quienes advirtieron que se manifestarán mañana viernes 10 de abril.











































