Tijuana.- Un juez determinó dejar en prisión preventiva a un joven acusado de homicidio doloso por haber atropellado, en estado de ebriedad, a seis personas, entre ellas a Lucina Cárdenas, una mujer de 58 años de edad, que se dedicaba a vender artículos en un mercado sobreruedas para mantener a sus dos hijos adultos con discapacidad y quien falleció a causa de las heridas que sufrió.
PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación presente en la audiencia inicial de formulación de imputación, que se celebró ayer, martes 14 de abril en los juzgados penales del Poder Judicial del Estado.
La Fiscalía General del Estado (FGE) le imputó a Carlos Daniel los delitos de homicidio con dolo eventual, lesiones y daños en propiedad ajena, pues a decir del agente del Ministerio Público “Carlos, al manejar, lo hizo bajo el influjo de bebidas alcohólicas”.
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Esto quedó acreditado en un certificado expedido por un médico, quien revisó al joven de 23 años después de ser detenido, en el lugar de los hechos, la madrugada del domingo 12 de abril.
Sobre Carlos Daniel, el agente del Ministerio Público manifestó en la audiencia que se trató de una conducta que “hizo con dolo eventual, ya que es una persona mayor de edad y aun así decidió ponerse al volante”.
Al escuchar los argumentos tanto de la Fiscalía como de la defensa de Carlos Daniel, el juez Juan José Chávez Montes declaró legal la detención y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva en tanto se cumplen las 144 horas solicitadas por el detenido para que se resuelva su vinculación a proceso.
Al declarar la detención del imputado como legal, el juez aseguró que “aún cuando sea un delito culposo, no deja de ser delito, fue un delito de acción por omisión, por conducir a gran velocidad”.
De igual manera, consideró que se trató de “un hecho aparatoso, hubo lesionados que perdieron cosas, lo que genera indignación, pues se sabe que en este país las personas que cometen eso, tienden a huir”.
Seis personas atropelladas en segundos
La madrugada del domingo 12 de abril, Carlos Daniel conducía, a exceso de velocidad, un automóvil Nissan 350Z negro modelo 2004, sobre el bulevar Las Torres, a la altura del centro comunitario de la colonia El Pípila.
En ese momento, Nayeli y su madre, Lucina de 58 años de edad, se encontraban instalando su puesto en el mercado sobre ruedas y acomodando varios artículos para ofrecer a la venta, mientras que otras personas se encontraban caminando entre las carpas y las mesas del resto de los vendedores.
En la audiencia, el Ministerio Público expuso el informe técnico de hechos de tránsito, el cual estableció que por no disminuir la velocidad a la que conducía, Carlos Daniel perdió el control del volante, invadió los carriles de sentido contrario, al saltarse el camellón que los dividía.
Luego, siguió avanzando por el bulevar Las Torres, donde embistió a seis personas que se encontraban caminando, entre ellas a Nayeli y su madre, Lucina, quienes salieron proyectadas metros más adelante por la fuerza del impacto.
Finalmente, el joven se impactó de frente contra una camioneta tipo minivan Chevrolet Astro 2001, que estaba estacionada frente a un puesto del mercado sobre ruedas, donde varias personas se encontraban bajando artículos para vender.
El perito de Tránsito que respondió al reporte, relató en su informe que al llegar a la escena, encontró a elementos del Cuerpo de Bomberos y a paramédicos de Cruz Roja atendiendo a múltiples heridos, quienes se encontraban tendidos en la calle.
Por lo que después de escuchar a varias personas que señalaron como responsable al conductor, el agente de la Policía Municipal se acercó a Carlos Daniel y se percató de que expedía aliento alcohólico, por lo que procedió a detenerlo.
Entre las víctimas del accidente, se encuentran Elva, de 62 años, quien sufrió moretones en la frente, muslos, rasguños en el antebrazo, pierna derecha y dolores en la pierna izquierda.
También María Isabel, de 57 años, quien sufrió fracturas en dos costillas y presentó lesiones en el pecho, por lo que aún se encuentra sedada y bajo observación en un hospital.
Mientras que Yosselin, de 27 años, presentó varios moretones y rasguños en todo su cuerpo.
Edgar, de 29 años y Francisco de 58 años de edad, presentaron heridas en piernas, brazos, abdomen, así como dolores intensos tras el accidente.
Por otro lado, Nayeli, la hija de Lucina, presenta lesiones severas en la pierna y antebrazo izquierdo, así como dolores en las rodillas.
Todas las lesiones quedaron acreditadas por las actas de inspección con fotografías, elaboradas por un agente de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), así como en los certificados de integridad de las personas que acudieron a declarar.
De esta manera, quedó acreditado que las lesiones de todas las víctimas tenían un tiempo aproximado de más de 15 días para recuperación, por lo que requieren tratamiento médico especializado.
Tras el impacto, la señora Lucina salió proyectada ocho metros y al ser revisada por paramédicos, presentaba lesiones en la pierna y respiraba con aparente normalidad, siendo trasladada, mientras seguía consciente, a un hospital a bordo de una ambulancia.
Sin embargo, el golpe que sufrió en el tórax le generó lesiones severas en distintos órganos, que finalmente le ocasionaron la muerte.
Esto quedó acreditado en el certificado de necropsia, en el cual un médico legista confirmó que la causa de su muerte fue por un choque hipovolémico secundario a politraumatismo, esto significa que por la pérdida de sangre, causada a su vez por las lesiones que afectaron sus órganos internos.
Fue retenido por los vendedores, quienes lo tuvieron que despertar tras el choque
Durante el desarrollo de la audiencia, Carlos Daniel vestía un traje naranja característico del centro penitenciario donde está recluido.
El joven presentaba lesiones en la cara, tenía la mirada distraída, la cual bajaba ocasionalmente y cuando era su turno de hablar, respondía con timidez.
Su abogado privado intentó desacreditar la legalidad de la detención, al asegurar que, tras el accidente, los vendedores y familiares de las víctimas lo “despertaron” y amenazaron, sacándolo a golpes del vehículo que conducía.
A pesar de estos argumentos, el juez de control calificó como de legal la detención del joven, pues en los argumentos planteados por el Ministerio Público, testigos y víctimas, entre ellos la hija de Lucina Cárdenas, lo identificaron como responsable.
“Todas las personas vieron el vehículo impactarse primero y luego sus familiares señalaron a Carlos, que lo hayan golpeado no es atribuible a los policías, no llevaba intención de tortura de los agentes. Si se descubre quiénes (lo golpearon), pueden abrir una investigación por los golpes”, indicó el juez.
La entrevista a Nayeli Rojas, hija de Lucina, así como a tres víctimas más, quedaron asentadas en el Informe Policial que un perito de Tránsito realizó el día del accidente y que fue utilizado como dato de prueba por la Fiscalía.
El agente del Ministerio Público, explicó que a Carlos Daniel se le realizó un certificado de integridad física y exámenes toxicológicos realizados por un perito químico, que confirmaron su aliento alcohólico, pero los resultados de alcohol en el organismo, aún no los tenía.
Además de estas pruebas, el fiscal presentó el acta de procesamiento del hospital, inspecciones de los agentes estatales realizaron en el vehículo que manejaba el joven, la minivan que fue impactada, así como del lugar donde ocurrió el accidente.
Otros datos de prueba que fueron ofrecidos por el agente del Ministerio Público, fueron las declaraciones contra el joven de 23 años de edad, realizadas por todas las víctimas y el perito de Tránsito, así como la denuncia presentada por Nayeli, por la muerte de su madre, Lucina.
Por lo que después de presentar cada una de las pruebas, el agente del Ministerio Público dedicó varios minutos antes de concluir con su intervención para explicar el dolo eventual y por qué el joven actuó de manera dolosa al conducir bajo influjos del alcohol.
“El joven no hizo nada por evitarlo, eso es el dolo eventual, es un homicidio doloso, no culposo, el subió a ese vehículo y condujo a exceso de velocidad, impactó contra varios puestos y una camioneta, atropella peatones que derivó el cese de una vida y lesiones en todas las personas”, sostuvo.
Por lo que después de una hora y media de presentar todas y cada una de las pruebas, el fiscal solicitó la vinculación a proceso del joven Carlos Daniel.
Asesorado por sus abogados, el joven solicitó en 72 horas fuera resuelta su situación jurídica.
Sin embargo, el juez lo interrumpió y le señaló que en ese caso, la audiencia se fijaría al día siguiente.
“El término finalizará mañana, si quiere fijar las 144 horas, consultelo con su abogado”, dijo el juzgador.
Por lo que nuevamente asesorado por su defensa y con voz tímida, el joven solicitó la duplicidad del término de 144 horas para que sus abogados presenten pruebas a su favor y el juez resuelva si es vinculado a proceso o no.
Durante la audiencia, Nayeli Rojas, hija de Lucina Cárdenas, acudió como parte ofendida y víctima del accidente.
La mujer se sentó a un costado del agente del Ministerio Público y en ocasiones tocaba su pierna, por el dolor que presentaba.
Antes de que la Fiscalía solicitará la medida cautelar, el juez determinó que “la única medida a establecer para el homicidio doloso, es la prisión preventiva oficiosa”, por lo que el joven deberá permanecer en prisión preventiva hasta su próxima audiencia, programada para el viernes 17 de abril.
El caso de la señora Lucina y las cinco víctimas atropelladas, ha causado conmoción en la comunidad pues se suma a los múltiples casos que se han registrado en los últimos meses donde conductores en estado de ebriedad que deciden conducir, han provocado la muerte de personas, hasta destruir la vida de familias enteras.
















































