Tijuana.- Residentes de Playas de Tijuana hicieron un llamado a la gobernadora, Marina del Pilar Ávila Olmeda y al presidente municipal, Ismael Burgueño Ruiz para que frenen la construcción de diez torres de condominios, a cargo de las empresas Grupo Ruba y Grupo Musa en la zona de conservación Cañada Azteca.
El grupo de ciudadanos realizaron una marcha, ayer sábado 18 de abril para exigir la inmediata intervención de las autoridades y evitar la construcción del desarrollo inmobiliario Civantia.

“Estamos defendiendo el cauce, que se deje libre… Es una zona de conservación y reserva porque hay especies nativas, lo primero que defendemos es eso, el cauce”, manifestó en entrevista con PUNTO NORTE, el ingeniero Federico Godín Leal, miembro del colectivo Defendamos Playas.
Decenas de personas de la tercera edad, niñas, niños, adolescentes, mujeres y hombres se reunieron en el parque México para escribir consignas y prepararse para marchar hacia el cauce del arroyo ribereño en la Cañada Azteca, ubicado sobre Paseo Playas de Tijuana.

“Tú puedes detener este crimen ambiental y urbano”, “no a los edificios multifamiliares, menos agua, más tráfico”, “los residentes de Playas de Tijuana rechazamos más urbanización arbitraria”, se leía en varias de las lonas que llevaron los vecinos.
La marcha pacífica fue convocada por el colectivo Defendamos Playas, el cual está conformado por seis asociaciones civiles de residentes de Playas de Tijuana, las cuales desde el 2014 han intentado frenar la destrucción de la reserva natural y de riesgo de la Cañada.

De acuerdo con Adriana Álvarez, residente por más de 20 años de Playas de Tijuana, durante años, los desarrolladores inmobiliarios han intentado destruir la Cañada Azteca, un área protegida por sus múltiples especímenes de flora y fauna.
“Los desarrolladores se ausentaron de presentar la Manifestación de Impacto Ambiental, con eso que hicieron, embovedaron el escurrimiento de la Cañada, no solo afecta a las plantas y animales, sino también a los servicios ecosistémicos que ofrece este sitio”, relató.

Por ello bajo la consigna de “no al cemento en el canal, viva la Cañada natural”, decenas de vecinos salieron a las calles, caminaron sobre Paseo Playas de Tijuana y exigieron el frene inmediato de la construcción del desarrollo inmobiliario Civantia.
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En 2021, el colectivo Defendamos Playas logró que los tribunales ordenaran la suspensión de los trabajos para la construcción de nueve torres de departamentos de entre 20 y 25 niveles, como parte de un complejo residencial de lujo.

El proyecto es impulsado por las empresas inmobiliarias Grupo Musa y Grupo Ruba.
Según vecinos de Playas, se contempla que este desarrollo construya un aproximado de hasta mil 600 unidades habitacionales y por ende, aloje cuatro mil vehículos más.
Adriana Álvarez señaló que uno de los principales requerimientos para llevar a cabo las obras que modifiquen el medio ambiente, como el cauce de la Cañada Azteca, es la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), el cual no fue solicitado por Musa ni Ruba.

Este documento técnico ayuda a las empresas y autoridades a prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente, evitando que este tipo de obras provoquen efectos negativos en el ambiente y en la salud de la comunidad.
Sin embargo, pese a que desde hace cinco años la obra se suspendió, el 1 de septiembre de 2025, el mismo día que tomaron protesta los nuevos jueces y magistrados del Poder Judicial de la Federación, la construcción de las torres de condominio de lujo se reactivó.
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Esta reactivación de los trabajos de construcción ha obligado a que vecinos, activistas y defensores del medio ambiente se manifiesten para exigir a la autoridades municipales, estatales y federales la protección de la reserva ecológica.
De acuerdo con el colectivo Defendamos Playas, la Cañada Azteca es la salida natural de una microcuenca que recoge escurrimientos de aguas de lluvia de las zonas altas y que, a pesar de la contaminación existente, tenía características de un humedal.
La alteración de la zona ha impactado de manera directa a la biodiversidad, pues animales que habitaban en el sitio se han visto obligados a emigrar a otros lugares, además de la pérdida de flora nativa.

El proyecto de construcción trae otros riesgos, como los derrames directos de aguas residuales al mar, aumento de la erosión costera, así como afectaciones a la infraestructura urbana, saturación de servicios y mayores problemas en la movilidad.
“Hay muchos problemas, la situación es que todo se esta juntando, junto al malecón, la falta de servicios, la basura, la red de agua potable, nada se resuelve, solo estan dando justificaciones, lo único que la gente exige es que se respete la ley”, indicó el ingeniero Federico Godín Ley.
Godín Ley señaló que este problema ha ido escalando y forma parte de una “simulación” por parte de las empresas que dicen cumplir con los reglamentos, pero que realmente están destruyendo áreas naturales y afectando a los vecinos de Playas de Tijuana
Durante la marcha, varios vecinos invitaron a otros residentes que los veían caminar desde lejos, a unirse a la manifestación y exigir a las autoridades municipales, estatales y federales la atención a la zona de Playas de Tijuana para evitar la saturación vial.
“No queremos que sea un Santa Fe, queremos salidas, queremos que respeten las áreas, imagínate un tsunami aquí, queremos que se resuelva todo esto”, indicó una de las vecinas que acudió a la manifestación.
En el área de conservación y de riesgo, se encuentran retroexcavadora y otras máquinas de construcción.
Finalmente, vecinos señalaron que de no tener respuesta tras la manifestación de hoy, buscarán otras maneras de manifestarse y es posible, acudir a Palacio Municipal para obtener una cita con el Alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz.










































