Playas de Rosarito.- A un año de haber encontrado los restos de Martha Molina, una mujer de 63 años de edad que desapareció el 7 de mayo de 2023, tras asistir a un retiro espiritual de tres días en el Cerro Coronel, su hijo, Rafael Rivera continúa exigiendo justicia.
“Sigo esperando que se haga justicia. Espero no me fallen. Espero que la justicia en Rosarito no me falle, que la Fiscalía haga su trabajo bien en investigación para que se deslinden responsabilidades”, detalló en entrevista con PUNTO NORTE.
De acuerdo con Rafael, hasta el momento existen 38 personas, entre personal del centro Nuevo Amanecer en Ti, quien organizó el retiro espiritual, y pacientes, que están siendo investigadas por la Fiscalía General del Estado (FGE).
El hijo de Martha Molina, relató que hasta el momento no tienen más información por parte del fiscal a cargo de su carpeta de investigación y que, tras un año de haber localizado a su madre, la justicia aún no ha llegado.
Por ello, a días de cumplirse el aniversario del día de su desaparición, familiares han compartido en redes sociales imágenes y frases para recordar que hasta el momento no se les ha entregado algún avance en las investigaciones de quien pudo privar de la libertad y de la vida a Martha.
“Hasta la fecha, la encargada del retiro ni siquiera ha tenido el valor de dar la cara, hasta la fecha la Fiscalía sigue citando a su hijo sin tener una respuesta de qué fue lo que realmente sucedió y qué pasará con los verdaderos responsables”, se lee en una de las publicaciones.
Martha Molina desapareció el 7 de mayo de 2023. La mujer de 63 años de edad había sufrido un cuadro de depresión, por lo que decidió asistir a un retiro espiritual de tres días cerca del Cerro Coronel.
El retiro era impartido por el campamento Nuevo Amanecer en Ti, supuestamente dedicado a apoyar a personas con adicciones y problemas emocionales.
De acuerdo con Rafael Rivera, su madre había decidido asistir al campamento, pues una amiga en común la invitó para ayudarla a sentirse mejor, luego de perder a tres familiares en un corto tiempo.
Y a diferencia de lo que se compartió en un primer momento cuando su madre desapareció, ella no tenía problemas con el alcohol y las drogas, solo decidió aceptar la invitación y conocer nuevas personas.
En las primeras declaraciones, personal del centro Nuevo Amanecer en Ti relató que Martha, había decidido abandonar el campamento alrededor de las 4 de la mañana del 7 de mayo de 2023 y desde ese momento desconocían de su paradero.
Sin embargo, hasta las 8 de la mañana del domingo 8 de mayo, el personal del campamento hizo el reporte a la Policía Municipal de Rosarito.
Su hijo detalló a PUNTO NORTE que esta versión le resulta difícil de creer, pues testigos en el lugar señalaron que Martha había dormido en un camión de transporte público, junto a dos mujeres mayores y dos menores de edad.
Para poder acceder a sus pertenencias, Martha de 63 años de edad, tuvo que pasar entre bolsas de basura negra, abrir cada una para buscar su mochila y sus zapatos, para después regresar y tener que pasar por las personas que estaban en el camión con ella.
“Me quisieron hacer sentir como si mi mamá tuviera la culpa de que se haya disuelto el grupo, la negligencia fue de los encargados, del staff del grupo de no haber cuidado, de no haber tenido la atención de cuidar a persona o personas del retiro”, indicó.
Desde el primer momento en que se reportó su desaparición, familiares y amigos se unieron en compañía de colectivos de búsqueda como “Enlace y Restauración”, “Buscando a Tolano” y “Todos Somos Erick Carrillo” para tratar de encontrar a Martha.
No fue hasta el 1 de enero de 2025, dos años después de su desaparición, que un grupo de senderistas que caminaban en los alrededores del Cerro Coronel localizaron una osamenta y pertenencias de Martha Molina.
También puedes leer: Encuentran los restos de Martha Molina, la mujer que desapareció en un retiro espiritual en Rosarito
Días después, Rafael Rivera confirmó a PUNTO NORTE que los restos que se habían localizado confirmaron a través de pruebas genéticas de la FGE, que se trataba de su madre.
Tras cumplirse un año de su localización y tres de su desaparición, el hijo de Martha Molina, solicita el apoyo de la comunidad para no olvidar que aún no hay ningún dato objetivo que le haga pensar que su madre decidió irse del campamento por su propia cuenta.
Por lo que el llamado de exigencia es para que la FGE en Playas de Rosarito, continúe con las investigaciones para que el o los responsables, paguen por el crimen de su madre.
Rafael Rivera tiene conocimiento de que personal del centro Nuevo Amanecer en Ti ha intentado contactarlo para solicitarle que retire cualquier tipo de denuncia contra ellos, sin embargo, aseveró que se mantendrá firme en su exigencia de que se esclarezcan los hechos.










































