Tijuana.- Integrantes del colectivo Defendamos Playas de Tijuana entregaron hoy una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, durante su visita de fin de semana por Baja California, para denunciar irregularidades en el megaproyecto inmobiliario CIVANTIA, que construye Grupo RUBA-Múzquiz.
En el documento, los activistas solicitaron a la presidenta la intervención del gobierno federal para revisar permisos, autorizaciones y posibles afectaciones ambientales y urbanas en la zona de la Cañada Azteca.

En el documento, presentado en representación de 60 mil habitantes, señalaron que miembros del gobierno municipal actúan de manera “omisa e irresponsable” con respecto al desarrollo inmobiliario CIVANTIA, ignorando las inconformidades expresadas por miles de residentes de Playas de Tijuana.
“…le han mentido a las 8 mil personas de Playas de Tijuana que se han manifestado en contra”, señalaron los vecinos inconformes, en relación con la misma cantidad de firmas que han recolectado en oposición al proyecto.

El colectivo sostiene que el proyecto CIVANTIA forma parte de un “proceso de presión inmobiliaria, especulación y gentrificación” en Playas de Tijuana, donde en la última década se han autorizado desarrollos de lujo de alta densidad que contribuyen al deterioro ambiental y a la saturación de la infraestructura urbana, principalmente en calles y avenidas, salidas y entradas de la zona, mismas que actualmente ya están saturadas.
Además, en el documento se subraya que el mega proyecto incumple la normativa urbana vigente, como el Atlas de Riesgo, el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Tijuana (PDUCPT) 2010-2030 y el Programa Parcial de Crecimiento de Playas de Tijuana (PPCPT) 2008-2030, en materia de usos de suelo y densidades.
En ese sentido, en el documento entregado a Sheinbaum, los inconformes cuestionaron si “las autoridades buscan proteger al poder económico del sector inmobiliario”.
“En un territorio capturado por intereses privados, se está deteriorando a la comunidad como a los ecosistemas costeros”, aseveran.
A ello atribuyen que Playas de Tijuana tenga su costa erosionada, que haya sido evaluada en 2025 como la playa más contaminada de México, que tenga constantes prohibiciones para nadar por riesgos a la salud y no cuente con accesos peatonales para recorrerla.
Entre los principales señalamientos incluidos en la carta a la presidenta, destaca la acusación de que RUBA modificó el cauce de la Cañada Azteca, para la cual únicamente había obtenido una autorización de encauzamiento emitida por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“CIVANTIA modificó el cauce de un arroyo federal para el que la Conagua únicamente había dado permiso de encauzamiento, pero Ruba realizó embovedamiento, modificando completamente una cañada costera designada como zona de conservación y ahora sujeta a urbanización”, expusieron.
Asimismo, los vecinos solicitaron que dependencias federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Conagua y la Coordinación Nacional de Protección Civil revisen de manera urgente las autorizaciones otorgadas al proyecto.
Piden además que se verifique el cumplimiento de las condicionantes y la vigencia de los permisos obtenidos hasta ahora.
La entrega de esta carta a la presidenta se da en medio de las inconformidades generadas en las mesas técnicas instaladas por el Ayuntamiento de Tijuana para analizar el proyecto.
Apenas el viernes, Defendamos Playas señaló al secretario de Gobierno Municipal, Juan Ramón Vázquez Valadez, de favorecer la postura de RUBA durante una reunión con ellos celebrada en Palacio Municipal.
Al respecto, los activistas denunciaron a la presidenta que aunque fueron atendidos por el alcalde Ismael Burgueño en algunas ocasiones en un periodo de un mes, al acercarse su salida de la Presidencia Municipal para seguir sus aspiraciones a la gubernatura, asignó la tarea al recién nombrado en la Secretaría de Gobierno, Ramón Vázquez.
“Nuestro alcalde nos ‘dejó encargados’ con sus funcionarios de confianza para iniciar otros proyectos políticos. Nuestro compromiso social es con nuestros vecinos, trasciende administraciones, no tenemos un cargo público y no necesitamos que nos encarguen”, aseveran en el escrito a Sheinbaum.
Y es que, según informó el colectivo, un día después de la reunión, durante la sesión con Ramón Vázquez, por voluntad del secretario de Gobierno, se excluyeron temas relacionados con movilidad urbana y se presentó una opinión técnica favorecedora de la Dirección de Protección Civil Municipal emitida apenas 24 horas después de haber sido solicitada por la empresa desarrolladora.
Los vecinos también señalaron que funcionarios municipales intentaron presentar diversos documentos elaborados por residentes desde 2020 como evidencia de una supuesta socialización del proyecto, cuando en realidad corresponden a solicitudes de información de ellos mismos para conocer los alcances del desarrollo.
Además de las afectaciones ambientales, Defendamos Playas advierte sobre el impacto que tendría el incremento de densidad habitacional que implica el proyecto en la movilidad y saturación vial en Playas de Tijuana.
Por todo ello, Defendamos Playas pidió a Claudia Sheinbaum la cancelación total de CIVANTIA mientras no se subsanen las observaciones relacionadas con usos de suelo, densidades y otras disposiciones previstas en las normas de planeación urbana vigentes para Playas de Tijuana.
“Presidenta, Playas de Tijuana se opone al abuso de la autoridad, a la simulación del Ayuntamiento de Tijuana. La comunidad tiene derecho a decidir sobre su territorio”, afirmaron.
Y finalmente, solicitaron que el escrito sea recibido como una denuncia ciudadana formal para que se ordene una revisión integral del proyecto y de sus posibles riesgos para el interés público.














































