Hace unos días, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz dio a conocer la resolución de la Fiscalía General de la República (FGR) con la que, según expuso, quedó “totalmente limpio” de los señalamientos contenidos en una denuncia anónima que lo relacionaba con delitos como delincuencia organizada, lavado de dinero y nexos con grupos criminales.
Desde entonces, PUNTO NORTE ha contactado a algunas de las personas de la política y del sector empresarial mencionadas en esa misma investigación.

La denuncia anónima incluía una lista de más de 20 personas señaladas por estos delitos, entre ellas el senador Armando Ayala Robles, aspirante a la gubernatura; el ex diputado local y ex esposo de la gobernadora, Carlos Torres Torres; su hermano Luis Alfonso Torres Torres, así como el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Alejandro Isaac Fragoso López, entre otros.
Hace unos días, los abogados del empresario Fernando Salgado Chávez contactaron a PUNTO NORTE para concretar una entrevista en su despacho ubicado en San Diego, California, Estados Unidos.

Salgado Chávez, quien también aparecía mencionado en la denuncia anónima, reconoció que fue investigado por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) y aseguró que el 26 de mayo fue notificado del no ejercicio de la acción penal a su favor.
“Claro que sí”, respondió al ser cuestionado sobre si la FGR lo investigó. Sin embargo, sostuvo que la indagatoria no nació de hallazgos de la autoridad, sino de “un correo electrónico sin nombre, sin datos de contacto, sin un solo documento como indicio”, en el que se hicieron acusaciones que, dijo, iban desde operaciones con recursos de procedencia ilícita hasta tráfico de armas.
“…de todos los delitos que puedas imaginar, delincuencia organizada, de tráfico de armas, falsificación y alteración de moneda y fiscales, facturero, operaciones con recursos de procedencia ilícita, nexos con el Cártel de Jalisco y Sinaloa, tráfico de armas, influencias en la aduana, delitos relacionados con hidrocarburos, bueno, no les faltó ninguna conducta ilícita contemplada en el Código Penal”, sostuvo.
Y aunque reconoció que son señalamientos graves, dijo que en la denuncia anónima “sólo se plasmaron dichos, afirmaciones sin evidencia, sin documentos ni prueba alguna, ni video ni alguna foto en la que me involucrara”.
El empresario mostró a PUNTO NORTE un oficio con sellos y firmas de la FGR, en el que se le notifica la conclusión de la investigación y el no ejercicio de la acción penal. Según explicó, la Fiscalía solicitó información a la Unidad de Inteligencia Financiera, al Servicio de Administración Tributaria, Interpol, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, así como otras entidades.
“Entregué todo, y me revisaron todo. Todo es todo”, dijo Salgado Chávez, al asegurar que presentó estados de cuenta bancarios, declaraciones fiscales de los últimos cinco años, información sobre propiedades, ingresos, inversiones, empresas, domicilios, teléfonos y declaraciones de impuestos.
El documento, del cual leyó un fragmento en la entrevista, concluye que su patrimonio “guarda congruencia entre sí” y que sus ingresos y sus empresas son acordes a su capacidad económica y “estilo de vida”.
Durante la entrevista, Salgado Chávez también habló sobre su relación con el alcalde con licencia de Tijuana, Ismael Burgueño, a quien dijo conocer desde hace años por actividades de una asociación civil que brinda becas a niñas y niños de escasos recursos, que no recibe recursos públicos y por el que no deduce “un solo centavo”.
“Presenté documentación, no dichos: documentación”, afirmó el empresario, quien consideró que la resolución de la FGR representa el cierre de un episodio que calificó como una narrativa basada en acusaciones sin sustento.
En esta entrevista, PUNTO NORTE lo cuestionó sobre la denuncia anónima y a quién atribuye su origen; los señalamientos difundidos en redes sociales y medios de comunicación; la relación entre empresarios y políticos; su relación con el Ayuntamiento de Tijuana; así como el caso de la casa en Estados Unidos que fue relacionada con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda y el distanciamiento “natural” que, asegura, ocurrió después de la polémica.
“Para mí es un tema totalmente cerrado”, sostuvo Salgado Chávez.
A continuación la entrevista.
Hace unos días, el alcalde Ismael Burgueño dio a conocer el no ejercicio de la acción penal hacia su persona por una investigación. Usted también fue parte del mismo caso, ¿cuál es su estatus en la Fiscalía General de la República?
“Sí, el 26 de mayo, mi equipo jurídico y yo fuimos notificados del no ejercicio de la acción penal en relación con la denuncia anónima que comentas”.
Entonces, ¿al menos usted reconoce que la FGR sí lo estaba investigando?
“Claro que sí, pero no fue porque la autoridad tuviera un interés en mi persona, en alguna de mis actividades o en mis empresas; no fue porque se me haya detectado alguna conducta ilegal, sino que, como ya se ha dicho, fue una investigación que nació de una denuncia anónima, de un correo electrónico sin nombre, sin datos de contacto, sin un solo documento como indicio, en el cual se dijeron una serie de afirmaciones sin ningún sustento y en donde, en efecto, se me mencionaba directamente, siendo así replicado por medios de comunicación”.
Lo señalaban de lavado de dinero…
“No sólo de eso, sino de todos los delitos que puedas imaginar: delincuencia organizada, tráfico de armas, falsificación y alteración de moneda, de facturero, delitos fiscales, operaciones con recursos de procedencia ilícita, nexos con el Cártel de Jalisco y Sinaloa, influencias en la aduana, delitos relacionados con hidrocarburos. Bueno, creo que no les faltó ninguna conducta ilícita del Código Penal, realmente”.
Son acusaciones graves…
“Definitivamente, pero más grave es que esas acusaciones sean de un correo anónimo, en donde sólo se plasmaron dichos, afirmaciones sin evidencia, sin documentos, alguna prueba, un video o alguna foto que me involucrara”.
¿Puede explicarnos qué dice el documento que mencionó?
“Es el oficio emitido por la Fiscalía General de la República, específicamente la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, en donde se me notifica la finalización de esta investigación. Es decir, concluye la autoridad que no tienen un solo dato en mi contra, que no estoy imputado y que determina el no ejercicio de la acción penal”.
¿Cómo es que llegaron a esa conclusión?
“Entregué todo y me revisaron todo. Todo es todo: entregué mis estados de cuenta bancarios, informé sobre mis propiedades y mis bienes, mis ingresos, mis inversiones; revisaron mis declaraciones de impuestos de los últimos cinco años, todas y cada una de las empresas en donde participo, notifiqué mis domicilios, mis teléfonos celulares, mis números actuales y los del pasado, transparenté mi vida personal y financiera, mi estructura corporativa”.
¿Y le informaron que ya se investigó todo lo que se podía investigar?
“De hecho, no. En este oficio que tengo en la mano, la FEMDO informa que envió oficios para que me investigara la UIF, el SAT, Interpol y la Comisión Nacional Bancaria, y estas dependencias rindieron sus informes, respondieron en el mismo sentido. La autoridad determinó que nunca, ni en lo personal ni a través de mis empresas, se ha lavado dinero o se ha trabajado o vinculado con algún cártel”.
Cuando dice que no se encontró nada…
“Si me permites, voy a leer un extracto del documento de la FGR. Dice: ‘Se advierte que los registros que se encontraron en las diversas dependencias guardan congruencia entre sí… que existe una relación lógica, coherente y armónica. En otras palabras, no hay contradicciones, a partir de lo cual se puede inferir que cuenta con capacidad económica, lo que significa que tienen una justificación lícita y proporcional de que sus ingresos y patrimonio coinciden con su estilo de vida’. Estas son las palabras textuales de la autoridad”.
Se mencionaba que usted es contratista del Ayuntamiento
“Pues se solicitó al municipio y a las dependencias información sobre contratos a mi nombre, de mi agencia o empresas, y la FGR fue notificada de que el resultado fue que no tengo ningún contrato con el municipio, que era una de las cosas que decía la denuncia anónima”.
¿A qué le atribuye esa denuncia anónima?
“No me gusta hablar sin pruebas. Son ideas que tengo, pero percibo que hubo personas en el ámbito político que tenían aspiraciones y pensaron que con eso iban a conseguir algún cargo, candidatura; quizá creyeron que yo quería ser político. Pero es lo que menos me interesa. Tengo mucho respeto por la profesión política, pero todos tenemos atributos distintos y ese no es uno mío”.
¿Qué relación tiene con el político Ismael Burgueño?
“Al alcalde lo conocí hace años. Yo formé una asociación civil para apoyar a niñas y niños de bajos recursos con su educación. Al alcalde lo conocí en una entrega que hicimos; él era profesor, sus padres son del magisterio y nos conocimos en ese contexto, pero quiero aclarar que la asociación civil nunca ha recibido recursos públicos y que no deduzco ni un solo centavo por medio de ella”
¿No le parece sospechosa la relación de un empresario con la política? En los tiempos que vivimos
“Yo creo que todo empresario, no solamente en Baja California o en México, sino en el mundo entero, busca de alguna manera interactuar con las autoridades y proponer ideas con las que puede aportar. No hay mejor fórmula que el gobierno con el apoyo de los empresarios y una visión de ciudad o de Estado.
No le veo ningún problema a tener una relación social o de amistad con algún político. No está prohibido en ningún reglamento ni en ninguna ley. Veo por todos lados comidas de empresarios con políticos, en sus casas, en sus negocios o en sus ranchos. Nunca le he visto algo malo. Esa es mi posición”.
Hubo señalamientos en redes sociales y en algunos medios de comunicación, ¿qué va a hacer al respecto?
“No soy una persona que busque ni que guste de salir en prensa, pero espero que este documento sea la culminación de toda esta narrativa, que ha sido un invento total, una novela creada.
Respeto mucho la profesión del periodismo, pero creo que debe ejercerse con responsabilidad. Lo que ha ocurrido hacia mi persona ha sido a partir de dichos de terceras personas y versiones replicadas por algunos medios.
Cuento con el oficio y la resolución de la Fiscalía General de la República. Yo pediría que, así como se me señaló sin sustento, las personas que se manifestaron en ese sentido tengan la responsabilidad de publicar también esta resolución. Creo que es la culminación de esta fase que me ha tocado vivir”.
Uno de los primeros momentos en los que su nombre comenzó a aparecer públicamente fue por el tema de una casa que se atribuyó a la gobernadora Marina del Pilar, a partir de una fotografía que ella publicó. ¿Usted le vendió esa casa? ¿Se la regaló? ¿Cuál fue la relación?
“No. En su momento salí a decir la verdad y a mostrar documentos. Acudí a una entrevista con las escrituras de la casa, el año en que la compré, cuándo la remodelé y la empresa mediante la cual la adquirí. Demostré jurídicamente que es una casa mía.
Una de mis actividades como empresario es el desarrollo inmobiliario. Compro casas, se remodelan y se venden. Esa casa fue exactamente lo mismo: una propiedad que compré con la idea de remodelarla y obtener un negocio.
Es una casa a mi nombre, de mi propiedad, comprada desde mi cuenta bancaria con recursos declarados en Estados Unidos. La señora gobernadora visitó esa propiedad con su papá o su familia y yo no vi ningún problema en eso”.
¿Recibió algo a cambio de prestar la casa?
“Lo más mínimo. A mí me gusta sumar, tener amigos y amistades de todos los tipos de negocios: políticos, no políticos, inmobiliarios, desarrolladores y hoteleros. Es una fórmula empresarial mía de relaciones, de networking.
La realidad, y por cómo fue manejado en medios, lógicamente hubo un desgaste y una separación natural, con mucho respeto. Ella con su función pública y yo con mi vida privada, pero así son las cosas”.
Usted menciona que desde el primer momento mostró documentos y escrituras ¿Podría decirse que nunca ha ocultado información?
“Así es. Ese es el mismo caso del día de hoy. Presenté documentación, no dichos: documentación. Es la misma manera en que hoy demuestro mi situación personal, patrimonial y empresarial.
Por eso me atrevo a volver a hacerlo de esta manera, porque tengo documentos que me avalan y no solamente dichos míos, creados o de terceras personas.
Estoy muy contento de tener esta resolución y de que quede muy claro. Para mí es un tema totalmente cerrado”.
Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad Autónoma de Baja California. Especialidad en Periodismo Policial y Judicial de la Universidad Iberoamericana, Campus Ciudad de México. Más de 12 años en medios de comunicación de México y Estados Unidos, como Semanario Zeta, Sin Embargo o la agencia española EFE.


















































