Tecate.- Mensajes, fotos y videos de homicidios, de personas detenidas y operativos estatales y del Ejército, fueron compartidos por policías municipales de Tecate a integrantes de un grupo criminal ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación, según conversaciones de WhatsApp expuestas por la Fiscalía General del Estado (FGE) durante una audiencia penal.
PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación que ingresó al Centro de Justicia Penal de Tecate para realizar la cobertura de la audiencia inicial, en la cual se imputaron varios delitos a dos policías municipales detenidos como parte de la delincuencia organizada.

Pero además de los mensajes, la Fiscalía presentó los testimonios de dos ex integrantes de ese grupo, quienes dijeron haber trabajado como punteros, informantes y cuidadores de migrantes. Además, aseguraron que varios policías municipales colaboraban con la organización para asesinar y desaparecer rivales.

Los testigos afirmaron que, tras negarse a continuar dentro del grupo criminal, huyeron a Tijuana y Playas de Rosarito, pues declararon que eran buscados por policías de Tecate y temían por su vida.

Según sus testimonios, las personas identificadas como integrantes del grupo rival eran privadas de la libertad y trasladadas a distintos puntos de Tecate, La Rumorosa, El Hongo y Cerro Azul, donde eran asesinadas y enterradas. En otros casos, sus cuerpos eran abandonados en zonas bajo el control de la organización contraria para, según declararon, “calentarles la plaza”.
De acuerdo con la versión de la propia fiscal general del Estado, María Elena Andrade, esos policías en Tecate, municipio gobernado por el morenista y ex priista, Román Cota, eran parte del grupo criminal conocido como ‘Los Batacas’, dedicados al ajuste de cuentas, así como al tráfico de drogas y de personas indocumentadas hacia Estados Unidos.

Durante la audiencia, el agente del Ministerio Público expuso las conversaciones extraídas de un teléfono celular utilizado por Jesús Salvador, alias ‘El Chuy’, el presunto jefe de sicarios, detenido y acusado por un triple homicidio registrado en febrero, cuyos cadáveres fueron abandonados en la carretera hacia San Pedro, en la ciudad de Tijuana.
Dicho celular era utilizado igualmente por ‘El Chuy’ y su jefe, quienes lideraban la célula criminal conocida como ‘Los Batacas’.

El 22 de junio, agentes de la Fiscalía realizaron varios cateos en Tecate con el objetivo de detener a, al menos, cinco policías municipales vinculados al cártel.
El operativo tuvo como resultado la detención de dos policías: Ángel, alias ‘Barbas’, y Juan Leonardo, alias ‘El Corral’, ambos elementos activos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Tecate y con otros vínculos directos con el presidente municipal y su gabinete.

La investigación inició tras la detención de ‘El Chuy’, junto a dos de sus sicarios, a quienes se les aseguró un teléfono celular Samsung Galaxy A07 de color turquesa.
A pesar de los intentos por eliminar los datos del dispositivo, un dictamen de informática forense practicado por la Fiscalía recuperó las conversaciones, fotografías, audios y videos en los que participaban los policías.

“Va para allá ‘El Barreras’, viejón”
Durante la audiencia de formulación de imputación, el 23 de junio, el Ministerio Público dio lectura a mensajes.
El 7 de febrero, el policía identificado como ‘El Corral’ avisó por mensaje al grupo criminal: “Va para allá ‘El Barreras’, viejón”.
Minutos después, informó que en la colonia San Pablo no había personas detenidas. ‘El Chuy’ y su jefe querían saber si ya habían liberado a uno de sus miembros.
Para ilustrar el contenido de las conversaciones, PUNTO NORTE recreó algunas de las conversaciones presentadas por la Fiscalía.

‘El Corral’: “Va para allá ‘El Barreras’, viejón”.
‘El Corral’: “Buenas tardes, viejón, en San Pablo no tenemos detenidos. Tampoco en Zapata”.
‘El Chuy’ y su jefe: “Gracias. ¿Ya lo soltaron?”.
‘El Corral’: “A lo mejor eran de otra corporación”.
‘El Chuy’ y su jefe: “Ok, enterado”.
El 10 de febrero, tres hombres con signos de tortura fueron abandonados dentro de una camioneta TrailBlazer roja, a un costado de la vialidad que conecta la carretera libre a Tecate con Valle de las Palmas. Dos de ellos estaban amarrados de las manos y presentaban marcas de estrangulamiento, mientras que un tercero, colocado en el asiento del copiloto, tenía las manos atadas hacia la espalda y una leyenda escrita con tinta negra en el pecho.

Ese mismo día, ‘El Chuy’ y sus cómplices fueron detenidos, como sospechosos del triple homicidio. En el celular de los sicarios, quedó registrado un mensaje del policía ‘El Corral’, quien les advertía del operativo que terminó con su detención. La advertencia del agente llegó tarde, ya no le respondieron.

“Por el lado de Valle de Palmas hay dos unidades de nosotros dando rondines, y creo también de Defensa. Allá fue el pedo, pero el jefe mandó dos para el lado de Tecate para hacer rondines”, decía el mensaje.
Fotos de detenidos, patrullas y escenas de homicidio
Entre el 22 de diciembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026, la Fiscalía documentó conversaciones entre el grupo criminal y el policía identificado como Ángel ‘El Barbas’.
Este policía les enviaba fotografías de narcomenudistas para preguntarles si era parte de su grupo o no, y en todo caso liberarlo, además, información gráfica de cadáveres por homicidios, operativos de diferentes corporaciones e, incluso, fotografías de agentes de la Fiscalía, quienes participaron en detenciones y aseguramientos.
‘El Chuy’ y su jefe: “¿No saben si fueron? El morro está pidiendo ayuda, el morro que tenían amarrado”.
‘El Barbas’: “Ya van, apá”.

En otra conversación, el policía pide el contacto de ‘El Salomón’, identificado por las áreas de seguridad como ex miembro del Cártel de Sinaloa y en ese momento, líder del Cártel Jalisco en Tecate, quien fue detenido junto a dos hombres el 17 de abril en la colonia Nido de Águilas.
En esa conversación, donde el policía pide comunicación con ‘El Salo’, les comparte fotos de un hombre inconsciente y en una camilla.
En otra conversación, ‘El Barbas’ envió la fotografía de un hombre detenido y escribió: “Lo agarré por choque, pero venían llenos de broncas, dulces y mota. Dice que es del Diez”.
A petición de ‘El Chuy’ y su jefe, el agente proporcionó el nombre del detenido y agregó que éste aseguraba que estaba siendo perseguido por otros sujetos. Una vez que le confirman que era parte de su grupo, el policía lo dejó libre.

‘El Barbas’: “[Envía fotografía de un detenido] Lo agarré por choque, pero venían llenos de broncas, dulces y mota. Dice que es del Diez”.
‘El Chuy’ y su jefe: “¿Cómo se llama?”.
‘El Barbas’: “Alexis Vázquez Puga”.
‘El Barbas’: “Page (Peich)”.
‘El Barbas’: “[Envía otra foto del auto que chocó] Que lo venían correteando unos morros. Son albañiles”.
‘El Chuy’ y su jefe: “Sí es nuestro. 10-5”.
‘El Barbas’: “Ya se liberó”.

En otro intercambio de mensajes, el policía municipal ‘El Barbas’ informó sobre la aparente intención de agentes estatales de introducirse a un domicilio, en donde sospechaban actividades ilícitas. Por el lado del cártel, le piden los números de unidades. En esa misma conversación, les avisa de “un muertito”.
‘El Barbas’: “Que ya se van, que no se van a meter”.
‘El Chuy’ y su jefe: “¿Son de la FESC? ¿Qué número de unidades son de la FESC?”.
‘El Barbas’: “Que se los van a mandar a la Fox”.
‘El Barbas’: “Y hay un muertito en Centenario, que iba en bicicleta”.

‘El Chuy’ y su jefe: “¿Muerte natural?”.
‘El Barbas’: “No, le dieron un tiro con arma de fuego”.
El agente adjunta una fotografía del hombre tirado sobre el asfalto.
‘El Chuy’ y su jefe: “[no audible]”.
‘El Barbas’: “Nada, lo raro que lo atendió Defensa y no reportaron detonaciones”.
‘El Chuy’ y su jefe: “Entendido, señor”.

En otro intercambio, el mismo policía informó sobre el hallazgo de una persona sin vida en la colonia Maclovio Herrera y envió varias fotografías del cadáver. Después de revisar las imágenes, ‘El Chuy’ lo identificó como “nuestro”.

‘El Chuy’ y su jefe: “Un muertito en la Maclovio. Manden foto”.
‘El Barbas’: “[Envía fotografía del muerto]”.
‘El Chuy’ y su jefe: “No son de acá. Contra ellos, commander”.
‘El Barbas’: “[Envía más fotografías del muerto]”.
‘El Chuy’ y su jefe: “Sí, es nuestro. Ya se va, pa”.

“…usted sabe que firmes con usted”
A pesar de que existen diversas conversaciones en diferentes momentos y con múltiples agentes municipales, en la audiencia hubo más conversaciones de ‘El Barbas’ con el grupo de sicarios.
En una ocasión, ‘El Chuy’ o su jefe, le escribió: “Contéstame. Me urge que me respondan, nadie me responde”. A lo que ‘El Barbas’ responde: “¿Anda De La Torre allá? Ya deben estar ahí”.
Posteriormente, ‘El Chuy’ termina por reafirmarles su respaldo: “A la orden, mi lic, usted sabe que firmes con usted”.

Entre los mensajes expuestos por la Fiscalía también se encontraron reportes sobre personas armadas, vehículos detenidos y movimientos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana y del Ejército. En otro mensaje, reportó: “Gente armada por el kinder”, a lo que recibió como respuesta: “Enterado”.
Los delincuentes también les avisaban cuando cometían homicidios o secuestros para que, en caso de ser detenidos, fueran liberados. El grupo criminal decidía el destino de las personas arrestadas.

En diciembre, ‘El Chuy’ y su jefe mostraron su molestia porque creyeron que habían detenido a parte de su gente: “Del desmadre de acá en Las Torres, la unidad es de nosotros. ¿Alguna novedad? Le dijimos al Corral, pero salió con que no podía hacer nada”, escribieron del lado de los sicarios.
‘El Barbas’: “[Envía fotografías del hecho]”.
‘El Chuy’ y su jefe: “No es de nosotros. Métele la verdad”.
En vísperas de Navidad, en una jornada de violencia en Tecate en donde se registraron homicidios, secuestros y heridos de bala en diversos momentos y ubicaciones, el grupo criminal contó con el apoyo de los uniformados.
‘El Barbas’: “Detonaciones en El Escorial”.
‘El Barbas’: “En las antenas una persona herida entre Revolución y Ensenada”.
El agente envía una foto y un video en los que se observa un vehículo blanco al fondo, así como imágenes donde aparece un agente de seguridad, quien llegó a la escena.

Ex miembros de ‘Los Batacas’ señalaron a policías
Además del contenido extraído del teléfono, la Fiscalía presentó ante el juez las entrevistas de dos ex integrantes de ‘Los Batacas’, quienes dijeron haber trabajado para ‘El Chuy’ y su jefe, desempeñándose como punteros, informantes y cuidadores de migrantes.
Ambos declararon que huyeron luego de negarse a seguir colaborando con el grupo criminal y fueron amenazados de muerte. En sus declaraciones, aseguraron que policías de Tecate los buscaban y manifestaron temor de ser localizados.
De acuerdo con sus testimonios, el líder de la organización criminal que opera en Tecate era el jefe de ‘El Chuy’ y este, su mano derecha; ambos utilizaban el teléfono celular asegurado durante la detención de este último.
Los testigos coincidieron con las conversaciones expuestas por la Fiscalía, pues señalaron que alrededor de diez policías municipales alertaban al grupo sobre operativos de la Defensa, Guardia Nacional, algunos grupos de la FESC y otras corporaciones.

También dijeron que los agentes reportaban detenciones para confirmar si las personas aseguradas pertenecían a la organización. Según sus declaraciones, los policías ubicaban a integrantes de grupos rivales para que fueran entregados a ‘Los Batacas’.
Después, los “contras” eran llevados a distintos puntos de Tecate, La Rumorosa y El Hongo, donde presuntos integrantes del grupo los asesinaban y enterraban o abandonaban sus cuerpos con el propósito de generar problemas a sus rivales.
Los testigos también señalaron que la célula incendiaba viviendas de personas que se negaban a colaborar con ellos. Además, describieron que el grupo mantenía vigilado el municipio mediante una red de cámaras operada por un sujeto identificado como ‘Charlie’.

Ambos afirmaron conocer personalmente a varios de los policías involucrados, quienes en ocasiones los detenían y, tras consultar con ‘El Chuy’ o su jefe, los dejaban en libertad.
En prisión…
Por estos hechos, los agentes ‘El Barbas’ y ‘El Corral’ fueron imputados por asociación delictuosa; ejercicio ilícito del servicio público; violación del secreto por servidor público; obtener y compartir información para obstaculizar e impedir labores de instituciones de seguridad pública e impartición de justicia, agravado por tratarse de servidores públicos, así como delitos cometidos contra la administración de justicia.
Durante la audiencia inicial, ambos eran representados por la Defensoría Pública. Sin embargo, momentos antes de comenzar se incorporó un abogado particular.
En el debate sobre medidas cautelares, la defensa solicitó una medida distinta a la prisión preventiva y citó criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Sin embargo, la jueza de Control determinó imponer prisión preventiva justificada, al considerar que la libertad de ambos representaba un riesgo para los testigos y para el desarrollo de la investigación, por lo que ordenó enviarlos a una prisión en el Estado en donde actualmente permanecen.











































