Tijuana.- Jessica Lizet, la mujer que atropelló por accidente a María Belén, de 8 años de edad, al bajar de una calafia con su mamá sobre el bulevar Cucapah, en la colonia Buenos Aires Sur, fue dejada en libertad por un juez de Control.
En la audiencia inicial celebrada este viernes 3 de julio, en el Centro de Justicia Penal de La Mesa, el juzgador consideró que Jessica actuó de manera culposa y que no pudo prevenir el accidente, por lo que determinó no vincularla a proceso y solicitó su libertad inmediata.

Durante su resolución, el juez ponderó que los responsables del lamentable hecho, fueron el conductor de la calafia con número 568 en el que viajaba la menor, y la madre de ésta, al haber faltado al Reglamento de Tránsito Municipal.
En ese sentido, puntualizó que el chofer fue quien decidió permitir al pasaje que llevaba a bordo bajar en un área que no contaba con señalamientos para el descenso de pasajeros ni tampoco era cruce peatonal.

Además de que las cámaras de videovigilancia de los establecimientos de la zona, quedó grabado que el conductor del servicio de transporte rojo y crema, Calafia, se retiró del lugar y no fue detenido, a diferencia de la conductora que atropelló a la menor, quien se detuvo tras el accidente y se quedó en el lugar de los hechos hasta que llegaran las autoridades.
Con respecto a la madre de María Belén, el juez la encontró responsable al cometer una infracción al Artículo 41 del mismo Reglamento, que establece que los menores de 8 años deberán cruzar la vía pública por esquinas de las calles, y ser conducidos siempre de la mano de un adulto.
“No encuentro sustancia para establecer si usted pudo prever lo que ocurrió. Hay un reglamento de tránsito muy claro sobre el no dar ascenso y descenso donde no es… Sí encuentro responsabilidad de un homicidio, pero no encuentro uno de los elementos importantes, de que usted participó de manera culposa”, refirió.
Y es que el agente del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE) formuló imputación en contra de Jessica Lizet por el delito de homicidio culposo.
Las pruebas que integran la carpeta de investigación son la declaración de la madre de la niña, el informe técnico realizado por el agente de Tránsito Municipal, grabaciones de cámaras de vigilancia y el dictamen de tránsito terrestre.
Durante la audiencia, Jessica Lizet fue conectada a la sesión a través de una computadora desde el Centro de Reinserción Social (Cereso) La Mesa.
La mujer llevaba el cabello recogido, tenía ojeras en sus ojos, mantenía el ceño fruncido, y vestía la misma playera rosa con la que fue detenida.
También puedes leer Ella es María Belén, la niña que murió atropellada en Tijuana: su familia organiza colecta para gastos funerarios
Para acreditar la legal detención, el agente del Ministerio Público dio lectura al Informe Policial el cual contaba con la entrevista realizada a Gladys, madre de la menor y la mecánica de hechos que realizó un oficial de Tránsito Municipal.
Al respecto, detalló que la tarde del miércoles 1 de julio, tras recibir un reporte de atropellamiento por parte de la Central de Radio, el agente de tránsito se trasladó al cruce del bulevar Cucapah y la calle Paralelo 28, a la altura de la colonia Buenos Aires.
Al llegar al lugar, vio que en la parte derecha de la calle se encontraba una camioneta Jeep Wrangler modelo 2019 negra, y en la parte izquierda, estaba el cuerpo de una menor recostada sobre la banqueta.
La víctima vestía una blusa negra, pantalones de colores y tenía manchas de sangre en la cara.
Una vez que paramédicos de Cruz Roja Tijuana acudieron a la escena, brindaron atención médica a la menor, pero minutos después fue declarada sin vida.
Tras los hechos, el agente de Tránsito delimitó la escena, avisó a agentes y peritos de la FGE y se entrevistó con la madre de la menor.
Ahí, la mamá le hizo saber al oficial que se estaban bajando de la Calafia, cuando su hija, María Belén, se adelantó y cruzó la calle sola.
Luego, vio como la camioneta Jeep Wrangler color negro impactó contra ella y quedó sobre la calle, por lo que varias personas le ayudaron a mover su cuerpo a la banqueta.
Por lo que de manera preliminar, se estableció que Jessica Lizet de 39 años de edad, quien conducía la Jeep Wrangler, no había cedido el paso al peatón en la esquina e impactó a María Belén, con la parte frontal derecha del vehículo, dejándola sobre el asfalto.
Asimismo, un médico legista del Poder Judicial confirmó que la niña de 8 años había fallecido a causa de un politraumatismo.
El agente de Tránsito detalló en su informe que la conductora cometió una omisión de cuidado al no ceder el paso, pero también la menor no iba acompañada de una persona adulta para cruzar la calle.
Por lo que el señalamiento directo de la madre y la mecánica de hechos del oficial municipal, el juez determinó acreditar la detención de Jéssica.
Conductor de la calafia no extrema precauciones, María Belén cruza sin un adulto y Jéssica omite cuidado al peatón
El agente del Ministerio Público le imputó a Jessica Lizet, el delito de homicidio culposo al omitir cuidado al momento de incorporarse a la calle Paralelo 28 desde el bulevar Cucapah, lo que provocó la muerte de María Belén.
Para acreditar los hechos, la Fiscalía presentó el Informe Policial y el informe técnico realizado por el agente de Tránsito Municipal que atendió el reporte, así como el acta de investigación del vehículo.
También presentó el acta de administración de escena que realizaron agentes de la FGE el día del accidente, donde relataron que encontraron a la menor de 8 años recostada en la banqueta, con varias lesiones en la boca y la marca en el abdomen de la llanta de la camioneta Jeep Wrangler.
Además, la declaración de la madre, quien acreditó el parentesco con la menor al presentar el acta de nacimiento que comprobaba que María Belén nació en Tijuana, y reiteró los detalles sobre cómo ocurrió el accidente.
Se integraron además tres informes de análisis de audio y vídeo, así como el Dictamen de Tránsito Terrestre realizado por un perito de Tránsito de la FGE en el cual estableció que había una dualidad de culpa por la muerte de la niña.
El mismo dictamen reitera que el conductor del camión omite cuidado al descender su pasaje en una zona donde no hay señalamientos, la menor cruza la calle sin un adulto y Jessica, no omite cuidado al querer pasar por la calle.
“El peatón baja de la calafia y se observa que omite cuidado, el peatón cruza la calle y la camioneta impacta en la parte frontal… No hay adulto que la acompañe por lo que se omite cuidado, también el transporte al detenerse en una zona que no es para descender pasaje y Jéssica al querer adelantar sin prever de lo mismo”, detalló el agente del Ministerio Público.
La Fiscalía también presentó pruebas de visibilidad que se realizaron en el lugar de los hechos, donde se confirma que el camión se paró sobre la calle y que por su posición, así como la altura de la camioneta, Jéssica atropelló a María Belén sin verla.
Por parte de la defensa, se insistió en que la responsabilidad era de la madre de María Belén y del chofer de la Calafia rojo con crema con número 568.
Además, el defensor dio lectura a varios puntos del dictamen de Tránsito Terrestre, que fueron presentadas por el agente del Ministerio Público, donde el perito señala la imprudencia del conductor del camión y la omisión de cuidados de la madre.
También, explicó que tras las pruebas de visibilidad que se realizaron se describió que Jéssica no pudo evitar los hechos.
Antes de dar su resolución, el juzgador solicitó unos minutos para revisar sus apuntes, pausa que se prolongó por más de 40 minutos.
Al regresar, el juzgador leyó varios artículos del Reglamento de Tránsito Municipal donde quedó establecido que Jéssica Lizeth, no pudo prevenir atropellar a la pequeña de ocho años, y que quienes cometieron infracciones fueron la madre y el conductor de la Calafia.
Incluso, detalló que la irresponsabilidad de que la menor haya cruzado sola la calle, podría turnarse ante el DIF.
Dentro del recuento de las pruebas, el juez explicó que los vídeos establecen cómo ocurrieron los hechos que confirman la narrativa que dio la madre, al comprobarse que María Belén descendió del camión, se adelantó y cruzó la calle.
“El vídeo nos establece como cruza por la parte frontal, en la narrativa dice la madre que su hija va bajando, se adelanta y cruza por el frente del camión. Dice el Reglamento que la menor deberá cruzar de la mano de un adulto y de no hacerlo, se dará vista al DIF”, indicó.
El juez detalló que hubo “ausencia de voluntad”, al no encontrar acreditada la imputación que realizó la Fiscalía, pues Jéssica no pudo prever el accidente.
Explicó que, en el artículo 80 del Reglamento de Tránsito se asentaba que vialidades que no cuenten con señalamientos de descenso y ascenso de pasaje, así como de cruce de peatones, los vehículos pueden rebasar por la izquierda.
“El reglamento es muy claro. La madre y el conductor del autobús de transporte público si cometieron infracciones pero no puedo tener acreditada que usted lo pudo prever, está muy claro en la norma”, refirió.
Por lo que determinó no vincular a proceso a Jéssica y ordenó su inmediata libertad.
Al escuchar las palabras del juzgador, la mujer rompió en llanto de alivio, y se llevó las manos sobre su cara limpiándose las lágrimas.
Tras la muerte de la menor, vecinos de la colonia Planicie, han organizado una kermesse para el próximo domingo 6 de julio en la calle Palenque para colectar un apoyo económico para los gastos funerarios de María Belén.
La cita está programada desde las 2:00 de la tarde y habrá comida, música y entretenimiento para toda la familia.











































