Tijuana.- La causa de muerte de un interno de la clínica de rehabilitación de la Patrulla Espiritual, quien falleció el fin de semana, no fue homicidio, sino una insuficiencia cardiaca que le provocó caer el piso y sufrir un golpe en la cabeza.
Por lo que la Fiscalía General del Estado (FGE) ordenó la liberación de un detenido por este caso, quien se identificó como enfermero y atendió a la víctima, a quien la trasladó con otras personas a un hospital de la ciudad.

La víctima, Máximo Montero Higuera, de 50 años de edad, perdió la vida, la noche del sábado 5 de septiembre, mientras se encontraba en la clínica Jireh de la colonia Residencial del bosque, donde opera la Patrulla Espiritual.
Según el certificado de necropsia, el hombre, quien había sido internado por su familia en el centro de rehabilitación debido a que padecía un problema de adicciones, se desvaneció al interior de la clínica por una insuficiencia cardiaca y cayó sobre el piso, provocando un golpe en la cabeza.

Apenas ayer, el fiscal regional de Tijuana, Miguel Ángel Guerrero Castro, compartió con medios de comunicación que se encontraban en espera de los resultados de la necropsia para conocer la causa de muerte del interno.
Si bien, no había indicios de que el hombre hubiera sido atacado o golpeado, la FGE mantuvo retenido al enfermero, al tener conocimiento de que fue la última persona que estuvo con él antes de morir.
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La noche del sábado 5 de septiembre, elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) recibieron un reporte por parte del personal del Hospital General de la Zona Este de Tijuana, acerca del ingreso de una persona con heridas en la cabeza.
Por lo que al llegar al hospital, los agentes de la FGE recibieron información que se trataba de un interno de una de las clínicas de rehabilitación Jireh, donde apenas el 21 de agosto, un interno fue asesinado cuando entre otros internos y el encargado de la clínica, intentaron someterlo debido a que presentaba una actitud violenta y agresiva, posiblemente ocasionada por el síndrome de abstinencia.
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La clínica donde ocurrió el homicidio, ubicada en la colonia Mariano Matamoros, en Tijuana, fue suspendida temporalmente por la Comisión Estatal de Riesgos Sanitarios (Coepris), el viernes 4 de septiembre, tras un operativo en el que se determinó que no contaban con los permisos de operación necesarios.
En el caso de Máximo, el fiscal regional de Tijuana relató que a los 20 minutos de haber sido ingresado al hospital, perdió la vida.
Sobre la detención del hombre que se identificó como enfermero de la clínica, el funcionario de la FGE apuntó “que él estaba con él, cuando dice que se desvanece es lo que lo levante junto a otros compañeros, lo lleva a la clínica, es él que dice ‘yo estaba con él’, cuando sucedió esto”.











































