Mexicali.- Integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas reprocharon a los diputados del Congreso de Baja California haber desperdiciado la comparecencia de la fiscal general, María Elena Andrade Ramírez, al asegurar que no cuestionaron a fondo las cifras de desapariciones ni las deficiencias que persisten en las investigaciones y en las jornadas de búsqueda.
Juan Gonzalo Moreno Márquez, líder de la Célula de Búsqueda e Investigación en Desaparición Forzada de Baja California, e Irma Leyva Sosa, fundadora del colectivo Madres Unidas y Fuertes, coincidieron en que la rendición de cuentas dejó más dudas que respuestas y criticaron tanto la actuación de la Fiscalía como la de los legisladores.

En ese sentido, Moreno Márquez sostuvo que las explicaciones brindadas no fueron suficientes, y que todavía quedaron dudas sobre el número de desapariciones, sus registros y la información presentada por la Fiscalía.
“Hay un chorro de datos que aclarar: el tema de los NAC
(Número de Acta Circunstanciada), los RAC (Registro de Atención Ciudadana), y no siento que haya quedado totalmente claro”, señaló.


Consideró que también era necesario profundizar en la cantidad de casos de desaparición forzada, y que la Fiscal debería tener esa información “claramente disponible” para las familias.
Sin embargo, sus principales críticas fueron dirigidas a los diputados que participaron en el informe.
En ese sentido, el activista cuestionó que los legisladores no preguntaran con mayor profundidad sobre temas como cuántos policías hay en Baja California, cuánto se les paga, cuántas carpetas de investigación tienen y cuál es la situación real de la seguridad en el estado.
“Me voy con un mal sabor de boca respecto al actuar de los diputados. No merecemos esta calidad de servidores públicos”, afirmó.

También criticó la actitud que observó durante el ejercicio de rendición de cuentas, al señalar que algunos legisladores se encontraban riendo, tomando café y comiendo mientras se abordaban temas relacionados con seguridad y desapariciones.
Y asimismo, consideró que las preguntas realizadas fueron insuficientes y que los diputados se limitaron a cumplir con un requisito.
Sobre el trabajo de la Fiscalía, señaló que todavía quedan pendientes importantes en materia de investigación y búsqueda.
Entre ellos mencionó la capacitación de los agentes, las herramientas utilizadas para realizar búsquedas y la necesidad de contar con personal especializado.

“No podemos todavía estar buscando con una varilla. Estamos ya en un desarrollo tecnológico enorme y todavía recurrimos a una varilla para hacer trabajos”, lamentó.
También cuestionó que, desde su perspectiva, exista una Unidad Especializada en la Investigación del Delito de Desaparición, pero no una estructura especializada específicamente en búsqueda de personas desaparecidas.
También consideró que las familias no solamente necesitan saber qué ocurre cuando sus hijos desaparecen o cómo se investigan los casos, sino también qué acciones se están tomando para prevenir que estos delitos ocurran.
Por su parte, Irma Leyva Sosa, fundadora del colectivo Madres Unidas y Fuertes, indicó que, en lo personal, le ha comentado a la fiscal general que hay muchas deficiencias en la institución y que hacen falta investigadores.

Además, señaló que durante las jornadas de búsqueda, algunos elementos no realizan su trabajo y permanecen dentro de los vehículos o bajo la sombra, pese a que reciben un sueldo para participar en esas labores.
“La señora quiere aparentar que todo está bien y no es cierto. Y está hablando de que hay muchos policías detenidos; yo también quiero decir que también se deben de investigar gente de Fiscalía, porque ahí no todos son santos”, agregó.
Sobre la comparecencia de Andrade Ramirez y sus respuestas en materia de desaparición, Leyva Sosa comentó que la Fiscal solamente respondió que las investigaciones continúan, que las carpetas siguen en integración y que “todo está perfectamente”.
“El año pasado dijo que ella se sacaba o tenía un 10 en trabajo”, añadió.

Ante esto, aseveró que lo que se solicita es conocer a detalle la información respecto a las desapariciones, porque hay algunos con más de treinta años que no cuentan con información, y las personas con casos recientes han visto deficiencias en el trabajo de la Fiscalía.
Además, Leyva Sosa se quejó de que a ella y a otras integrantes del Colectivo no les permitían entrar al Congreso.
Dijo que los colectivos y las madres buscadoras están molestas, porque quieren resultados de las investigaciones y que exista personal capacitado para atenderlas.
“No se vale. Si somos pueblo, ¿por qué en el hecho de que la fiscal está haciendo su declaración no tenemos derecho a saberlo de viva voz para poder decirle ‘oiga, señora, está mal’?”, expresó.
Finalmente, acusó a la Fiscalía de llenar el lugar con trabajadores y apartar lugares para su personal.
“Piensan que somos tontas, pero no lo somos”, expresó al señalar que había funcionarios entrando y saliendo únicamente para mantener ocupados los asientos.











































